Eterna Inconforme

Enojada.

Tras el enojo, la pregunta
con madurez respondida
a ciegas,
vocifero al agua.

Eterna inconforme
lunas como milagro oculto
por la mañana, nada
una rodilla herida, sin propósito.

Eterna enojada, inconforme
la mano en un bolsillo
poema que no dice, roto.

Tanta gota en la ventana
indignadas adentro
húmedas en sí mismas, tristean
y resbalo con ellas.

Eterna indignada, inconforme
sin niña de mi infancia
con la muerte en el puño cerrado,
a la espera,

María Cayo


3 comentarios:

Francisco J. Ortega dijo...

Buenos poemas María, y este me gustó especialmente,
este poema te refleja, así te veo, como la eterna indignada inconforme, en la busqueda de un mundo mejor...
Un abrazo!

María Cayo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María Cayo dijo...

Gracias Francisco por darme tu tiempo y leer, no sé si la indignación sea parte de mi personalidad, pero tienes razón, es el afán de un mundo mejor, para los que menos tienen. Abrazo.