Pequeña muerte



La noche representa una muerte
pequeña,  oremos todos  y
descanse en paz.

Silencio,  abierto a la imaginación,
a lo incontable, al secreto tan secreto.
La exquisitez del instante,  toma un color pardo de gato
 cansadas, las horas de sol esconden el suspiro tras las sombras,
los asesinos piensan en los rostros, en el grito,
los enamorados suspiran para saciar  la sed.
la sangre, el alcohol, la poesía, el recuerdo
 todo huele  a sexo de luna….

La noche penetrada en la agonía  del día.

Ella, la mujer de insomnios eternos
desnuda en las letras de café
se deshoja,
desemboca en un túnel de mares ocultos
al desolar  ilusiones, tanta ola diaria
abandonada a su suerte- muerte
de la carne, de los huesos, de los gusanos
y respira y siente y maldice
desea, acarícialo  todo sin éxito
 al amanecer , llora, agoniza,  y mata
a la que no es,  la que finge no sentir…
y por la noche, resucita  en el más  hondo
de los ríos.


Al Carajo...


                       He cultivado mi histeria con placer y terror,
                    ahora tengo siempre vértigo, y hoy, 
23 de enero de 1862,
                    he padecido una advertencia: 
he sentido revolotear sobre mí
                    el aire del ala de la imbecilidad. 
                                                                (Ch.Bukowski)



Esta tarde he decidido mandar todo al carajo.
Lo blando y lo duro, el día sin sentido, 
de peatones sin sentidos, no oyen nada,
no miran mi viejo rostro  de años, 
la infancia que vengo lamiéndola, provocándola, 
suturándola.

Lívido, apático etílico destino de hombre
de soledad pestilente y armoniosa.
Por mí que se vaya al carajo
el amor de las mujeres en la línea de mi vida.
sé que ella no está, se acerca, pero no está
la penetro en la mente
entre los libros que morirán conmigo,
en una casa pequeña de enorme vacío
pero que se vaya al carajo con todo y su vulva,
con  todo  y las maletas de un viaje pasado –pesado-poseído-
que no quiero ya.

Soy un perfecto imbécil
cuando el pordiosero que guardo
construye un armazón, coraza
al animal que escondo en el abismo reflejado
en  la inutilidad de mis horas y lamentos,
tan desde el hueso, desde la carne…
soy un  tipo duro, un hombre de negro
yéndose al carajo,
lastimado en su niño enamorado
soy un loco en pelotas
que busca entre piedras un beso soñado.