Seca


Un día dije:  “tengo hambre”
 y me respondió el silencio.
Las alas rotas en mi espalda,
resonaron como música tatuada,
de un grito permanente.

Un día dije: “tengo sed”
y me respondió la nada
mis pies echaron raíces
que me impidieron dar fruto,
faltaba agua y tuve que secarme.

María

"Las dos fridas" de la Kahlo.

sangre


Este rojo de las horas
me  colorea una tristeza en el vientre,
no me mires,
esta noche tengo el alma rota
y  la garganta silente,
un eco mensual
que revierte sonidos silábicos
cual indicio de la forma, del indulto
de ser  una mujer inenarrable,
concepto errado para la que muere
para la que no ama,
inercia ineluctable, de los días,
condición que no termino de aceptar,
eso de ser mujer…
es  fatigante.

1+1




Lo encontré y sumamos dos
dos amantes, dos amigos,
dos  desconocidos, dos alas, 
dos brechas que se unen,
dos olas de mar, dos salivas.

No lo busqué y  me esperaba …cierto  y solo
que irónico el tiempo,  reloj que arde
 llego  tan pronto a la emoción casi olvidada
y  tan tarde, tarde-lejos  a su piel de distancias.

Mi  cuerpo  deshabitado, se llena con su halo
con  su imagen gastada de tanto pensarlo,
un hombre imaginado,  coloreando mi  espacios
con su voz de silencios, de milagros ocultos
con el roce anochecido
en mi jardín de cactus, sin frutos.

Y  lo vivo,  recostándome en su hombro derecho.

para AGA


Mi niña


Aguardo la hora de la nostalgia, callo
 hasta que  tus ojos no miran nada
 miro tu sueño de princesa rota,
tus mejillas sonrosadas por el llanto
y  tu pelo, aroma de caramelo
se mete entre mis  dedos cansados.

La pelota y el columpio, tu  rostro que amo
se mecen sobre un delgado hilo
ojalá pudiera guardar mañanas distintas
en tu almohada tibia, en el brillo de tus ojos
en tus pies frágiles, pasos.

Mi niña,
no hay manera de cubrirte de las  lluvias
 Sólo tengo dos brazos en el cuerpo.
No  quiero desvanecer  tu arcoíris
esa sonrisa en tu cielo, nubecita
no encuentro una posición certera
dentro, fuera o a la izquierda de tu infancia
y mi voz quebrada ,sola
te lleva por mis caminos, a la espalda
como un colibrí  hermoso, amputado
que no necesita dos alas.

Miro tu sueño de princesa rota
buscando la estrategia, de dulce convencimiento
de que en  mis fragmentos y los tuyos
ya no hacen falta piezas.





Tú, mi poema


Tan fácil ser realidad y no poema
podría besarte una mañana
y acortar las distancias metafóricas
mientras sirvo el desayuno.

Quitar las palabras de enmedio,
y dramatizar en silencios
los sonetos y las odas,
acariciar los epigramas
hacerlos eternos como un epitafio sugerido
y hacer un texto largo...

Tu mirada ahí,
con elegías nocturnas y buen vino
y llegado el momento cualquiera,
hacer caligramas con el cuerpo..

Romance sin rimas
sin sílaba,
mordiendo el ahora de tu sexo,
cual hai-kú que se desprende


Suicidio


Todos los días tengo un suicidio
me voy matando en cada mujer que fui
en pedazos pequeños...
para que nadie note mi ausencia
por cada otra que muere
llega una yo con nuevas dudas,
culpas con aromas distintos

Una mía ha bebido demasiado veneno
agoniza esta mañana nublada
y sin embargo,
la existencia de tantas dentro
se duermen sobre fuego consumido
en aves fénix sin alas
sin memoria, con vacíos de cielo
con recuerdos retorcidos
vive las horas, a cuestas
como una bruja absuelta
de la santa inquisición.

Y yo, la viva y colorida
miro el espectáculo de los daños
ajena a todo dolor
aceptando en la normalidad
la tortura de los dogmas,
la fiscalización de las lunas,
de mis propios actos de fe
aquellos  sin destino paradisíaco
esperando la muerte,
sin embargo.